martes, 9 de septiembre de 2014

Declaración de Intenciones

Estimado dolor mío:

Estaba tan confundido.
Te escribo, otra vez, 
eso sí con la misma energía

preparado para empujar,
sin cuesta abajo, ni palancas
la vida mía, la que mis padres me han dado

y, tras un profundo suspirar decir
"que vida con dolores al lado,
son más llevaderas que vivir al dolor
y al miedo enfrentando".

Estimado dolor mío, 
de todo lo hasta ahora escrito
yo, me re digo, me "re creo"

o me rehago, que no he sentido aun la pena
que hasta ahora la dicha ha sido poderosa
y las tragedias no tan "no buenas"

y si aún me queda un poema
para hablar de miedos y tristezas
que se manifieste con vestido y diadema,

que de lo único que tengo miedo
es a ser inmortal, a que las almas,
de hecho, no sean eternas.

Que nunca es tarde 
si tus manos con mis manos, se llenan.
Que las cosas más divinas que nos han pasado,

seamos sinceros!:
No se compran con monedas.


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